La insoportable levedad del Tippex

Emitido 30 septiembre 2006

El perfil delictivo del español medio deja bastante que desar frente a nuestros compañeros europeos. Frente a sus míticos botines en asaltos sublimes o sus escándalos a lo Watergate, aquí las cosas se hacen un poco de ‘todo a cien’. Y cosas tristemente gravísimas. Va un bigotudo a dar un golpe de estado, y nunca llega el que se va a hacer con las riendas del poder… ni siquiera le apoya el Rey. Hay presunto terrorismo de estado, van, se equivocan y secuestran al que no es. Nos ponemos a redactar un documento de la Policía, falsificamos la firma, como si fuera un justificante del cole… y ecima borramos líneas escabrosas con Tippex [ver noticias: [1] [2]. Aunque solo fuera para corregir la cutrez de quienes previamente habían hecho una falsificación de todo a cien. Con la de pelos que siempre han dejado las brochas de los Tippex. Y ya se sabe que no se puede dejar un pelo en la escena del delito, que luego llegan las pruebas del ADN… Por eso hoy dedicamos nuestro ‘Cáctus de los Vientos’ a la historia y tecnología del Tippex. Y seguimos ahondando en el perfil gañán de nuestros infractores, analizando una de las imágenes del día, captadas desde nuestro autobús esta mañana: los coches que terminan en medio de fuentes públicas, [véanse fotos en galerías de ‘variedades’] cual mozo arrojado al pilón del pueblo. Y lo hacemos con el ufólogo Íker Casillas, que asegura que este coche vino del interior de la Tierra, porque en verdad no hay rodaduras en su camino a la glorieta. En nuestra parada de la Casa de la Mujer, repasamos el último caso de violencia de género en Sanse y el la del Royal, los nueve estrenos de cine.