Tarjeta Black to the Future

Emitido 20 octubre 2015


21 de octubre: un Delorean puede aperecer a todo trapo de la nada. En cualquier lugar. Podría ser empotrándose en la sede del PP, en Génova. O en medio de la Dehesa de Sanse. Conforme a la profecía de Regreso al Futuro, el futuro es este día. Y Marty McFly, sin coche ni patín volador, alucinaría con nuestro presente. Es posible que el Delorean se quedase atrapado en un atasco del Nudo Norte. O que fuese engullido por una horda de compradores compulsivos del Primark.
Charlamos hoy con nuestro Carmona, el del PSOE. Y le preguntamos qué imitador le han asignado, porque entre que no tiene la voz peculiar y que se apellida casi como la alcaldesa, es como para estar de bajón por desapercibido. Menos mal que canta.

Nos desviamos hoy hasta Bruselas. Porque allí se negocia en bajito el Tratado Transatlántico para el Comercio y la Inversión (TTIP). Ecologistas en Acción ha tenido acceso a un documento interno que demuestra lo complicado que lo tienen los estados miembros para conocer los detalles de la negociación. El tratado creará la mayor área comercial del mundo… y apenas parece que sepamos. Hablamos con el politólogo Tom Kucharz, de esta asociación.

En la parada del Fototiendas Vanessa, retratamos las Navifiestas prematuras en un supermercado de Sanse. Y en la parada del Royal, un estreno, futuro: La guerra de las galaxias, que nosotros hemos visto adaptada a la realidad española, una realidad mucho más ‘popular’:

El TTIP, un acuerdo en bajito

Fue en julio de 2013 cuando arrancaron los primeros contactos entre la UE y EE.UU. Fue en Washington, en medio del revuelo montado por el espionaje a europeos por parte de la NSA americana. Dos años y medio después, el Acuerdo para la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión sigue siendo un desconocido para el público general. La idea es flexibilizar, dinamizar y liberalizar el comercio entre las dos grandes economías del mundo: la eurozona/UE y EE.UU. El objetivo: crear más riqueza y empleo a base de rebajar aranceles (no mucho, ya son bajos), simplificar trámites y –aquí viene lo polémico– flexibilizando las condiciones para que empresas transatlánticas puedan hacerse con el control de empresas estratégicas y/o públicas, hasta ahora protegidas y regladas por legislaciones nacionales.

Ecologistas en Acción ha tenido acceso esta semana a un documento “secreto” de trabajo en el que se vendrían a demostrar las difucultades que la Comisión Europea está poniendo a los países miembros y sus ministros para acceder a los detalles de lo que se está negociando. Tom Kucharz (@tomkucharz) es politólogo y sociólogo y ha escrito varios libros sobre derechos humanos, economía y globalización. Es activista de Ecologistas en Acción y explica a Parada Solicitada (min 27:07) que el TTIP “no supone una invasión del enemigo yanqui; en relidad determinados poderes de Europa son los que están trabajando por un modelo ultraliberal de la economía que implica privatizaciones y merma en los derechos laborales”. Kucharz pone como ejemplo de lo que facilitaría este tratado el caso de los servicios de correos. “Se han dado pasos hacia la liberalización del sector, deshaciéndose algunos estados de las áreas más rentables, como paquetería”. Igualmente, “ahora no es posible para una empresa americana hacerse con el control del un hospital en la Unión Europea”; tras la aprobación definitiva del tratado, conforme a lo que se está negociando, “sería posible que hiciese negocio en el ámbito sanitario o de la gestión de las aguas potables de una ciudad”.